A veces sientes que tienes que huir, pedir auxilio, ves pasar minutos que parecen horas, horas que parecen lustros, hasta llegar a la determinacion de gritar lo que llevas dentro, lo que desde dentro va devorandote, haciendo girones de tu alma que mas tarde entrega a tus demonios, a tus miedos. Miras el tubo de matarratas que estas bebiendo y piensas, no es normal que me tiente el filo de esas tijeras...Ves que tu auxilio se ahoga entre la vertiginosa voragine de claxons, sirenas, gritos, y pecados, humanos que caminan dando prioridad a sus propias quimeras, andrajos de carne y hueso, rascando sal de otros andrajos, y devorando las alimañas que saciaron su hambre descomponiendo a sus ancestros, sin amor puro que ofrecer al prójimo, trastocados en sentido y sensibilidad, casi carentes de ambos dones ''si nadie me detiene haré alguna locura'', piensas. Sigues cavilando, como la mosca que se empeña en atravesar el cristal, y choca una y otra vez, una y otra vez... Hasta que llega ella, expulsa tus demonios, los manda callar, cierra las tijeras, las convierte en dinamita y la lanza al exterior donde hace volar y desaparecer el mundo que te desquicia... Que sería de mi en ese mundo sin ti.
UNGÜENTO.
(Jose Daniel Rueda Granda)
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